LA SAGA DEL PODER ILIMITADO · Edición española · N° 06
JOLLY
Todo reino, además de un Rey y una Reina, tenía un bufón de la corte cuya misión era hacer reír o llorar, según lo exigiera el momento.
Se cuenta la historia de un Rey que no soportaba que su burro llorara siempre.
Promulgó un edicto por todo el reino: pagaría con generosidad a quien fuera capaz de hacer sonreír al animal.
Llegó un hombre de Calabria —de trato apacible, amable, pero sorprendente— que aceptó el desafío y pidió un solo dólar.
Le susurró algo al oído al burro, y el burro estalló de inmediato en carcajadas, y no paraba.
Pasaron meses.
Al Rey le irritaba que algo en su reino riera todo el tiempo.
Así que volvió a llamar al calabrés y le pidió que devolviera al burro su tristeza.
Lo cual ocurrió, puntualmente, justo después de su encuentro.
Había sido Rey, pero antes de eso, accionista de Amazon.
La curiosidad lo empujó a ofrecer cualquier suma de dinero por el secreto de las dos frases dichas al burro.
VERSIÓN FREGA El calabrés, tranquilo e imperturbable, dijo: «La primera vez, le conté al burro que un hombre con un solo libro, escrito hace 2.000 años, en una sola lengua, con apenas dos ediciones —la antigua y la nueva—, vendió miles de millones de copias, sin Amazon.
Y se rio.
Después volví y se lo mostré, y él volvió a llorar.» VERSIÓN PUB El calabrés, tranquilo e imperturbable, dijo: «La primera vez, le dije al burro que tenía algo que ningún otro burro del reino tenía.
Y se rio.
La segunda vez, le dije que había encontrado a otro que también lo tenía.
Y volvió a llorar.» Epílogo La historia enseña que un Jolly es aquello que nunca esperas, y cuyas consecuencias son siempre imprevisibles.
Todos los demás poderes buscan el orden.
El Jolly trae el desorden.
Una plataforma cambia el mercado.
Un algoritmo altera un comportamiento.
Alguien desconocido publica algo.
Una IA genera una nueva posibilidad.
Nadie lo había previsto.
Y sin embargo, sucede.
El Jolly no es el más fuerte.
Es el menos controlable.
Aparece cuando los sistemas creen haberse estabilizado.
Es un recordatorio de que toda construcción humana lleva consigo una variable inesperada.
El Jolly es el futuro, que llega sin llamar a la puerta.
Ferdinando